Graciela Cubas

16 de Noviembre al 9 de Diciembre - Arroyo 834

Una visión de la naturaleza plena de vida

Graciela Cubas expone sus pinturas desde hace dos décadas. En esos años las presentó en Córdoba, su ciudad natal, y en Buenos Aires; también en México, Marbella (España) y Punta del Este. No hace mucho tiempo algunas de sus telas se pudieron contemplar en la misma sala que las albergan hoy. En esta ocasión la muestra tiene corno asuntos dominantes el paisaje y las flores, dos géneros a los que ha dedicado sus mejores afanes.

Las flores, con sugestivos títulos como Acaricia tu rostro, Erótica, Soy yo, Mojada de luz, están representadas muchas veces en grandes dimensiones, como protagonistas únicos del cuadro. Dominan la toda composición, siempre equilibrada. Algunas veces están en soledad.

En estos cuadros todo es visible, todo está pintado sin ocultarnientos: los pétalos, los tallos, los pistilos de las flores, los colores, las luces y las sombras, los fondos están al servicio de esa visibilidad plena, de esas representaciones llenas de vida.

La naturaleza vegetal también se percibe con esplendor en los paisajes, que tienen títulos como Canto a los vientos y Bosque con duendes; en ellos predominan los troncos añosos de los grandes árboles y la hojarasca colorida.

En los dos temas a los que está dedicada la exposición, las flores y los paisajes, se advierte la manera en que la artista representa las formas orgánicas: con notoria atención a la frescura y lo delicado, al espacio y a la luz.

Esas son algunas de las claves de las pinturas de Graciela Cubas. El resultado, por fin, es certero.

Jorge López Anaya.